10 enero 2007

Doble suspensión: Mantenimiento específico.

Estas navidades he tenido la oportunidad de ver el estado en el que ha quedado la bicicleta de un amigo. Se trata de una doble suspensión, que en sus más de cuatros años de vida, poco ha visto el taller para su mantenimiento.

Pues bien, es sus articulaciones por casquillos han aparecido unas impresionantes holguras, que hacen que la rueda trasera tenga un desplazamiento lateral de unos 3 mm. Imaginaros la falta de precisión en el pilotaje que puede aportar este fallo. Pero lo peor de todo es que la holgura no es causada por unos casquillos desgastados, sino que los es por unos casquillos agarrotados y que han desgastado el alojamiento de aluminio en el que se encuentran. Con lo que de una simple reparación, se ha convertido en una cara por no decir imposible reparación.

Se habría evitado con un simple y rápido mantenimiento preventivo.

En las dobles de hoy en día, nos podemos encontrar con dos tipos de elementos en las articulaciones:

Casquillos de fricción o rodamientos.

Los casquillos son baratos y se pueden montar en lugares de poco diámetro y en articulaciones de elevada carga, pero como desventaja está, a pesar de los últimos materiales empleados, en su relativo rápido desgaste.

Los rodamientos son más caros y necesitan de un alojamiento y un diámetro mayor que los casquillos para una misma carga. Pero a su favor muestran un menor desgaste, aunque este puede aparecer si se abusa de los lavados con pistola de alta presión, eliminando así su grasa interna.

Para ambas posibilidades es recomendable un mantenimiento preventivo cada tres o seis meses de uso, en función de la intensidad del uso que le demos a nuestra montura. Y este mantenimiento consiste en un desmontaje, limpieza, engrase y montaje de todas las articulaciones de la suspensión, incluidas las del amortiguador trasero. Esto ayudará también a eliminar los ruidos provenientes de estas articulaciones y tan frecuentes en muchas dobles.

En una articulación con casquillo, antes de desmontar, comprobaréis si hay holgura, en caso de haberla, la única solución pasa por comprar uno nuevo y sustituir el defectuoso. En caso de no existir holgura, debéis desmontar todas sus partes, y limpiar bien todas sus superficies de la grasa y polvo viejos. Os recomiendo un spray para limpieza de frenos de automóvil. Haréis lo mismo con el eje y antes de volver a montarlo todo, aplicáis a todas las superficies una fina capa de grasa. Esta grasa ha de ser resistente al agua y no contener Litio, que podría “lijar” la superficie del casquillo. Son correctas las grasas con Teflón. Y ya solo queda montar y apretar los tornillos. Utilizad el par de apriete recomendado por el fabricante, y fijaros en que algunos tornillos han de ser montados con una gota de fijador (Tipo Loctite 222) en su rosca para evitar que se aflojen con las vibraciones.

En las articulaciones con rodamiento, deberéis actuar parecidamente: Primero comprobar si hay holgura y luego comprobar si giran sin anomalías. Un rodamiento debe ofrecer una leve resistencia al giro, y ningún ruido o retención mientras lo hace. Si notas algún ruido, lo más probable es que haya entrado polvo, y este pueda rayar las bolas y pistas de rodadura. En este caso deberéis desmontar las tapas, limpiar el interior con un spray de limpieza de frenos, volver a engrasar y montar la tapa.

Para desmontar la tapa de un rodamiento, basta con extraerla con la ayuda de una aguja a partir de su diámetro exterior, y para montarla sólo tenéis que apretar uniformemente por su contorno. Hacedlo en un lugar bien iluminado y con mucho cuidado de no dañar los labios de la tapa. Esto tendréis que hacerlo en los rodamientos inferiores, los que quedan cerca del suelo y están más expuestos al agua y polvo del terreno. Los superiores raramente se ven afectados.

Ya podéis volver a engrasar todas las superficies en contacto con una fina capa de grasa incluido el eje sobre el que giran los rodamientos.

Si tenéis que cambiar el rodamiento, no es necesario que acudáis al fabricante de la bicicleta a través de vuestra tienda de bicis, desmontarlo, o copiad la referencia que aparece en sus flancos (del tipo 60xx 2RS) y acudid a una buena ferretería industrial, allí los encontraréis por mucho menos dinero, y un consejo más: Comprad de marca buena (SKF, INA, …) y no los más baratos.

Este simple mantenimiento que os llevará poco más de una hora, os evitará graves problemas cómo el de mi amigo. A él y por falta de engrase, se le gripó el casquillo sobre el eje, y ha girado el exterior del casquillo dentro de su alojamiento en el cuadro, al ser este de Aluminio, menos duro que el acero del casquillo, se le ha desgastado el cuadro. Solución: o un injerto de Bronce previamente torneado o un basculante trasero nuevo.

Si no os atrevéis a hacerlo sólos, pedídselo a vuestro mecánico favorito, pero eso si, no dejéis pasar más de un año sin hacerlo.

3 comentarios:

Antonio dijo...

Hola! ¿como ha quedado al final la bici de su amigo? yo tengo la mia con casquillos y ha desgastado cierta parte de la bici, aunque mas bien esto se debe a los impactos en los saltos o rodar por zonas pedregosas. He intentado solucionar el problema de muchas maneras pero ninguna me vale al final. ¿como va eso del injerto de bronce? yo estoy intentando meter unos rodamientos donde ahora hay casquillos, pero me encuentro con muchos problemas. si quiere conocer algo mas del tema, lea aqui por favor: http://www.agachaelomo.com/index.php?option=com_smf&Itemid=45&topic=1552.new#new. es dificil encontrar alguna solucion creativa en internet, todo el mundo opta por soltar billete y comprar una bici nueva. Muchas gracias. Un saludo

Alberto dijo...

Hola, muchas gracias por el hilo. ¿cómo se extraen los casquillos de fricción?
Saludos

Alberto dijo...
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